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jueves, 21 de febrero de 2013

Vuelve: regresa al fin donde los jacamares cantan!


El flautista de Hamelín perdió la flauta Los niños juegan fuera



Todo fluye, dijo Heráclito. Todo huye.


Me gusta perderme en lo inmediato, rincones de mi casa no explorados


Cuando mi amor te alcance donde los albornoces giran.


No me hables de tu herida: me asustan los puñales


No temas: hay noches estrelladas sobre tierras baldías.


Hay tristezas grandes como la Pampa, y como ella feraces.


Hoy he pensado en ti. He reunido silencios.


Te quiero mucho siempre que no modifiques el guión: entonces hablaríamos


Escasez de recursos, incapacidad de aceptar el dolor ajeno…


Habito en la frontera, y soy Simón, llamado el estilita.


Nadie quiere compartir conmigo lo que me es propio: la tierra yerma, el cielo desolado.


No cierres la puerta de tu casa, quizás te ayude quién vino a robarte


El mar, la lluvia, las nubes, el viento… todos los seres vivos


Pensar que una vida vale lo que vale su ausencia


Cálculo: la aritmética que desdice la ternura



No te escondas, es inútil: no es posible la vida sin el otro



No hay salvación para quien no nace después de ser nacido


Abismarme en tu mirada, ser así uno


La voluptuosidad de Ulises: atarse al palo mayor y oír así, sin riesgo, los cantos de sirena.


Adoro los espacios cóncavos donde la lluvia crece


Fisura: la herida que me alumbra, la grieta que me nace.


Perderme en tus ojos: a eso aspiro


Dices ven y ya te alejas


Cualquier día en cualquier esquina, dijiste con la ingenuidad de quien desconoce el horizonte y soslaya los precipicios


Compañero.¿qué otra cosa se puede ser en el camino?.


Brindarás por mí más adelante. Recordarás mis ojos que te amaban.


Te amaré con la intensidad de un abecedario. Y sus limitaciones.


Te digo lo superfluo: no hay nada más humano.


Abrirse el pecho con las manos. Hallar el corazón en el lugar de la piedra.


Sigo andando: atrás queda el que rellena crucigramas.


La pasión de buscar. La tentación de no encontrar.


Solo amo lo que no es evidente.


Dices “ya” y la vida comienza. O termina. Como un estertor, como el primer vagido.


 


Luz: paradoja de mi boca sobre tus párpados cerrados.


Naciste. Yo estaba en otros mares.


Quizás se trate de esto: no sé de que se trata. O quizás de esto otro: saber de que se trata.


No hay nada que añadir: yo estaba en los andenes y tu también estabas


Pensar que alguien te piensa, andrómedas lejanas